Sevilla: Hack for Good 2016

¡Buenas a todos!  He sido invitado a este blog para comentar la experiencia de mi grupo sobre el evento patrocinado por la fundación Think Big de Telefónica que tiene lugar anualmente y en la que participan universidades de toda España. Este evento es el Hack for Good. Para los que no conozcáis el evento, es una especie de hackatón (realmente no lo es porque se valora bastante poco el código que tengas, y se valora más la idea), en el que te presentas individualmente y formas un grupo para desarrollar una idea.

Mi amigo Manu y yo nos presentamos juntos, y encontramos a otros dos compañeros más de clase en el evento, así que decidimos formar grupo juntos. El único que tenía experiencia previa, era Manu, así que él nos puso más o menos en situación sobre cómo iban las cosas.

 

La idea:

El primer día, por la mañana, nos dedicamos a hablar sobre las ideas, y comentarlas con los mentores, fue cuando una idea que llevaba rondando la cabeza de Manu un tiempo empezó a tomar forma. Un sistema en el que cualquier persona puede acceder a puestos de trabajo, sin necesidad de demostrar una experiencia laboral (¿a quién no le ha pasado que tienes conocimientos de una materia, pero a la hora de entrar a un puesto en una empresa donde no conoces a nadie, ni miran tu currículum debido a que no tienes la experiencia demostrable?).

De ahí surge la idea de SHR (Smart Human Resources), una plataforma donde cualquier persona registrada puede acceder a una serie de pruebas propuestas por las empresas que buscan alguien para un puesto en particular. La idea se basa en que, si tú sabes hacer lo que se requiere para ese puesto, y puedes demostrarlo, tu candidatura es válida igual que la de alguien que haya tenido experiencia en ese campo (incluso quien sabe si puedes incluso ser mejor que personas con experiencia laboral).

La temática del H4G en esta edición era el Big Data, así que pensamos que, almacenando los resultados de las pruebas, el tiempo que tardan en dar respuesta los candidatos y otras variables, podríamos hacer estudios sobre las personas que optan a los puestos, y analizando que tipos de pruebas requieren las empresas, podríamos hacer análisis de las tendencias de mercado, y compartir esta información anonimizada con organizaciones públicas como agencias de empleo, universidades etc., para poder sacarle el máximo partido a esa información.

 

El evento:

La verdad es que el evento en sí, me pareció genial. Todos los mentores que había en nuestra facultad, cada uno en su campo, eran unos cracks. La gente que se presentó encontró grupo sin problema, aunque fue una lástima que coincidiera con un puente por el día de Andalucía y no hubiese tanta gente como se esperaría en este tipo de evento.

Aun así, todos lo pasamos genial y cuando la facultad cerro el primer los que seguíamos con ganas de currar a tope nos fuimos a una sala de estudios que abre 24 horas al lado de nuestra facultad. Allí, estuvimos toda la noche desarrollando las ideas para el video y el discurso, y al final tras muchos intentos fallidos decidimos no grabar un video y usar una herramienta de videos online con dibujos para crear nuestra presentación del proyecto, y la verdad es que tras varios intentos dimos con algo que nos convenció a todos.

Con todo esto, casi se nos hizo de día, así que nos fuimos a dormir un par de horitas para poder rendir en el segundo día del evento, ya que era el día importante donde los jueces valoraban las ideas.

 

El proceso de calificación:

La verdad es que por suerte no nos tocó ser los primeros, porque estábamos todos bastante nerviosos. Teníamos una presentación preparada, que no pudimos utilizar porque nos daba la luz en las pantallas de los portátiles, así que decidimos improvisar con los jueces, y charlar con ellos directamente explicándoles nuestra idea, con algunos pequeños fallos por culpa de los nervios y cosas de última hora (olvidar hacer un commit de unos cambios en la interfaz del programa).

Al final, todos nos calmamos y nos soltamos con forme empezamos a hablar cada uno de lo que habíamos hecho, y la cosa fue bastante bien.

El peor momento fue cuando todos los grupos habían acabado y los jueces se fueron a deliberar, porque tardaron casi una hora en tomar una decisión, y estábamos todos comiéndonos las uñas.

 

La decisión:

Cuando los jueces salieron y nos llevaron a la sala de entrega de premios, los nervios crecieron muchísimo, ya la decisión estaba tomada y no había nada que hacer al respecto.

Fueron entregando los premios uno a uno, y nos llevamos el de “mejor reto local” que consistía en una pulsera fitbit para el que subió la idea. Pensábamos que ya todo había acabado para nosotros… un premio de consolación y nos vamos a casa. Pero nos volvieron a llamar para entregarnos un premio ofrecido por la plataforma OpenWebinars, que consistía en una suscripción anual para poder asistir a sus cursos.

Y cuando solo quedaba el primer premio por entregar, nos llamaron a subir de nuevo. No nos lo podíamos creer, porque había ideas bastante buenas compitiendo contra la nuestra, y la verdad es que nos sorprendimos de la decisión.

 

La espera de la decisión nacional:

Haber ganado el primer premio local, quería decir que no se acababa ahí la cosa, y que pasábamos a competir a nivel nacional. Eso significaba otra semana de angustia y espera para que dijeran los resultados.

Al final de esa semana (si mi memoria no me falla) salió el fallo del jurado, y nos enteramos de que habíamos quedado en segundo lugar a nivel nacional. Fue increíble, porque eso quería decir que entrabamos en la fase uno de Think Big, y obteníamos ayuda por parte de la increíble gente de la fundación.

Y bueno, poco más queda ya por contar, el proyecto actualmente está un poco parado porque estamos dando los últimos empujones del curso, pero esperemos que esto llegue a buen puerto y sepáis de nosotros pronto